Museo Diocesano de Ciudad Real

Datos del edificio

Tipo de Monumento: Museo

Periodo: Siglo XIX

Inauguración: Año 1990

Dirección: C/ Caballeros, 15

Teléfono: 926 250 250

Horario: Martes a Viernes de 10 a 14 h; Sábado de 10 a 14 h.; Días de cierre: Lunes; Visita guiada previa cita concertada.

Entrada: libre

Localización


Museo Diocesano de Ciudad Real Museo Diocesano de Ciudad Real Museo Diocesano de Ciudad Real

Galería de imágenes

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Museo Diocesano de Ciudad Real

Museo Diocesano de Ciudad Real

El Museo de Arte Sacro de la Diócesis de Ciudad Real, inaugurado el 10 de marzo de 1990, nace como un servicio de la Iglesia a nuestra sociedad y significa la culminación de una dilatada historia de preocupaciones, desvelos y generosidades.

Historia de la secular preocupación, de la Iglesia en la promoción del arte y en la conservación de su patrimonio. Un detalle más de su amor y admiración por el arte que lo cuenta entre las actividades más nobles del ingenio humano, por estar las bellas artes relacionadas por su naturaleza con la infinita belleza de Dios, haciendo sus manifestaciones a los hombres más cercanos al artista divino.

Historia de los desvelos del actual Obispo de la Diócesis, Mons. Torija de la Fuente, al prever en la remodelación del edificio, cuando se detectó su ruina en 1978, la disposición de grandes espacios apropiados donde se pudieran recoger y exponer aquellas obras de arte religioso que en la actualidad no son utilizadas para el culto. En sus palabras de inauguración del edificio restaurado, consagra la dedicación íntegra de la planta baja a museo y archivo diocesanos, abriendo entonces el reto y la tarea de instalar adecuadamente y con las debidas condiciones, las diversas obras de arte religioso que pudieran depositarse en él. Aquel reto y aquella tarea se ven culminadas ahora, si bien faltan aspectos importantes como e.g. la orfebrería.

Historia de generosas colaboraciones de entidades religiosas y civiles, así como de particulares que con el depósito de sus obras han hecho posible el conjunto que se puede contemplar. Generosidad de muchos colaboradores anónimos cooperando con su disposición gratuita al montaje y apertura de este Museo. El agradecimiento que el Museo Diocesano expresa a todos sus colaboradores, quiere singularizarlo en el taller de restauración de las Monjas Mínimas de Daimiel, responsable de toda la paciente limpieza y restauración de la práctica totalidad de las obras expuestas.

El Museo Diocesano está instalado en la planta baja de la sede del Obispado de Ciudad Real. El actual edificio fue construido a finales del siglo XIX, sobre la llamada "Casa de las oficinas", cedida al Obispado en 1881. El mal estado en que se encontraba aconsejó derruirla totalmente y levantar un edificio nuevo. Don Vicente Hernández Zanón, como arquitecto diocesano, hizo y presentó los planos, aprobados con pequeñas modificaciones por la Academia de Bellas Artes de San Fernando. En 1883, siendo Obispo D. Antonio Mª Cascajares, se subastaron las obras que fueron adjudicadas a D. José Joaquín García y Maján en 251.000 ptas. En 1887, el Obispo D. José Mª Rancés se trasladó al nuevo edificio e instaló en él la curia diocesana. El Obispo D. Narciso Esténaga ennobleció el edificio con los mosaicos y vidrieras que aún admiramos. La remodelación efectuada hace pocos años, además de conservar la noble y severa fachada de ladrillo rojo, mantuvo también la dignidad de su interior al mismo tiempo que lo adaptaba a las nueva necesidades. Su restauración ha salvaguardado de la piqueta y la especulación un edificio que forma parte del escaso patrimonio arquitectónico heredado.

Plano del Museo Diocesano de Ciudad Real

Para albergar el Museo Diocesano se han habilitado dos amplias salas y un patio de sobria factura, donde las sencillas y bellas vidrieras de sus balcones realzan toda su fábrica modernista. II conjunto expuesto en estos espacios está constituido por 118 obras: 46 cuadros, 43 esculturas y bajorrelieves, 20 ornamentos litúrgicos (ternos y albas), 8 libros (tres corales y cinco de altar) y 1 juego de sacras.

La ordenación se ha efectuado teniendo en cuenta el desarrollo a través del tiempo del arte religioso mueble en la provincia de Ciudad Real, desde el Románico hasta el siglo XIX. Dentro de esta diacronía, cuadros, esculturas y objetos litúrgicos se han agrupado por estilos; esto ha determinado la inserción de algunas pinturas, copias o imitaciones, que aún siendo de época posterior pueden servir para una aproximación al conocimiento de un estilo o autor concretos. Se han colocado paneles explicativos como acercamiento inicial a los estilos o autores representados y con la procedencia de cada una de las obras.

La Sala primera, entrando a la izquierda, alberga cuadros y esculturas de los siglos XIII, XVI y comienzos del XVII; libros corales de finales del XVI; y ornamentos litúrgicos del XVII y XVIII; las albas que cubren los maniquíes son actuales, algunas de ellas de encaje de Almagro. Los estilos representados son: Románico, hispano-flamenco, Renacimiento, escuela de retratos madrileña de finales del siglo XVI, estilo Morales y estilo Greco (éste último con una obra de imitación). Destacan en este espacio las tallas románicas, ocultas algunas durante siglos y descubiertas recientemente en la ermita del Cristo de Villajos de Campo de Criptana; la espléndida tabla hispanoflamenca de Santa María la Mayor de Alcázar de San Juan, que representa la sepultura de Jesús; el Tríptico de San Blas de Navalpino, la Cabeza de San Anastasio (atribuida a Morales) de las Carmelitas Descalzas de Daimiel y la Sagrada Familia de San Pedro de Ciudad Real de la que Portuondo, citando a Ramírez de Arellano, dice "que parece obra de alguno de los pintores que estudiaron en Roma en la segunda mitad del siglo XVI". Merecen también atención por sus bellas iluminaciones los tres magníficos libros corales, originarios de la Orden de Santiago en su Monasterio de Uclés, así como los temos, uno muy rico bordado en oro sobre terciopelo rojo de San Pedro de Ciudad Real, y otro del siglo XVIII (conocido como temo de Uclés) perteneciente también en origen al dicho Monasterio de la Orden de Santiago, y regalo, como los libros corales, del Real Consejo de Ordenes a la Catedral de Ciudad Real cuando la provincia quedó constituida como Priorato de las Ordenes Militares en la segunda mitad del siglo XIX.

La segunda Sala está toda dedicada al estilo barroco, con obras del siglo XVII y algunas del siglo XVIII. Entre las obras pictóricas, se encuentran un San Jerónimo, impresionante estudio de la luz y anatomía y de un estilo perfectamente atribuible a Ribera; una Inmaculada firmada por Lucas Jordán; y el cuadro titulado Las Tres Generaciones del que se puede afirmar, casi con toda seguridad, que también pertenece a Lucas Jordán. Mencionamos entre los cuados una Piedad que, si no sobresale por ser de primera calidad, está firmada por Damián Sánchez Cotán en Toledo en 1625, siendo uno de los escasos con firma que posee el Museo. De las imágenes, son meritorias, entre otras, las espléndidas tallas de San Antonio de Padua y San Francisco de Paula, ambas de Tomelloso, y la considerada Cabeza de San José, de San Bartolomé de Almagro, y el Niño Jesús sentado, de las Carmelitas Descalzas de Daimiel, atribuidas ambas al gran imaginero Salzillo.

En el patio, último espacio del Museo, hay que mencionar el cuadro de grandes proporciones de la Inmaculada que, según Madoz, sirvió en la Iglesia del Hospicio fundado en el siglo XVIII por el Arzobispo de Toledo, Cardenal Lorenzana. También son de mérito la escultura de San Juan Bautista, de Calzada de Calatrava, aunque esté mutilada, y la de Santo Tomás de Villanueva, de la Parroquia de San Juan Bautista de la Concepción de La Solana. Caben destacar, finalmente, los dos Misales y los tres Leccionarios del siglo XVIII con preciosos cincelados de plata en sus cubiertas, procedentes de Viso del Marqués y de la Catedral.

Al finalizar tu recorrido, amigo visitante, te pediríamos un favor si ya conoces otros Museos Diocesanos: no hagas comparaciones. La comparación podría llevarte a concluir que la muestra es pequeña, que es una realización modesta tanto en cantidad como en calidad. Esto es cierto, pero es una realización llena de significado: nuestro Museo Diocesano es una manifestación del rico patrimonio histórico-artístico, gran parte destruido por diversos avatares históricos, en que se ha ido expresando, a lo largo de los tiempos, también en nuestra provincia, la fe de nuestros antepasados. Quiere ser en la actualidad, como te decía al principio, un servicio más de los muchos que, a través de la historia, la Iglesia ha prestado a la sociedad.

Texto extraído del folleto del museo

Web: https://museodiocesanociudadreal.wordpress.com/

E-mail: museodiocesanocreal@gmail.com